Construida a finales del siglo XIII, probablemente sobre la antigua mezquita, esta iglesia de estilo gótico presenta planta de cruz latina, tres naves, cabecera triple y un pórtico principal de arco quebrado de estilo semejante al del Monasterio de Batalha.
Una de las partes más interesantes de la Catedral de Silves es la capilla mayor, reconstruida a finales del siglo XV en estilo manuelino, en la que destaca la bóveda de crucería y el sepulcro de D. João II.
Tras el terremoto de 1755 fue necesario realizar algunas remodelaciones, como se puede comprobar en el estilo tardobarroco de la denominada Porta do Sol (Puerta del Sol), datada de 1781.
Con respecto a los tesoros artísticos de la iglesia, merecen especial referencia el retablo barroco de la Capela do Santíssimo (Capilla del Santísimo) y una imagen en jaspe de Nuestra Señora de finales del siglo XV o principios del siglo XVI.