Golpear y moldear los metales con arte
Forjar el hierro y golpear el cobre son actividades con gran tradición en el Algarve. Además, es posible encontrar latoneros que siguen moldeando el cobre con la destreza y la imaginación que recuerdan la influencia árabe del Norte de África, o herreros (ya pocos), que hacen los portones y las protecciones de balcones para decorar las casas más adineradas.
En el arte de golpear el cobre, las creaciones son varias y de gran utilidad para el día a día, como las famosas cataplanas donde se cocinan las almejas con carne de cerdo. Los trabajos en lata producen vinagreras, vasos de latón, cántaros, embudos y veletas. Utensilios provenientes de una actividad artesanal masculina que puede, aún hoy, ser presenciada en las zonas de Silves, Portimão, Tavira y Loulé.
En Lagos, Portimão y Faro, los trabajos de hierro forjado se mantienen presentes en las veletas, portones y enrejados de algunas casas, lo que antaño era una señal exterior del prestigio y de la riqueza de quien allí vivía.
Otros ejemplos son las herramientas del trabajo agrícola, instrumentos adaptados a la vida de la región, que perdieron gran parte de su papel social cuando llegó la industria, pero que aún se pueden apreciar en el Algarve rural.


